sábado, 8 de noviembre de 2008

Y Julio López?







Jorge Julio López

Jorge Julio López (n. General Villegas, Provincia de Buenos Aires, Argentina, 1929 - ? ) albañil argentino y ex militante de base de una unidad básica peronista barrial, desaparecido desde octubre de 1976 hasta junio de 1979 durante el Proceso de Reorganización Nacional y por segunda vez en septiembre de 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner. Luego de dos años de su última desaparición, no existen hipótesis sobre su paradero y la investigación judicial no ha avanzado.


Primera desaparición
Jorge López fue detenido ilegalmente y llevado a distintos centros clandestinos de tortura durante el Proceso de Reorganizacón Nacional (PRN) (
1976-1983), así denominado por quienes se apoderaron del gobierno en marzo de 1976. Fue secuestrado el 21 de octubre de 1976 hasta el 25 de junio de 1979, sin habérsele formulado un juicio previo, violando la Constitución Nacional y los Derechos Humanos. Miguel Etchecolatz era Director de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires y encargado de uno de los centros de detención clandestinos durante la última dictadura militar argentina, y mano derecha del ex General Ramón Camps.

Segunda desaparición

Stencil reclamando al gobierno nacional la aparición con vida de Jorge Julio López. La letra K hace referencia al Presidente Néstor Kirchner.
Luego de 30 años del último golpe de estado, y habiéndose derogado las leyes de
Obediencia Debida y Punto Final, Miguel Etchecolatz fue el primer acusado por genocidio. Jorge López era querellante en la causa y sin duda un testigo clave, ya que con sus declaraciones involucraban a por lo menos 62 militares y policías. Debido a su testimonio, Miguel Etchecolatz se halla detenido en una cárcel común, condenado a cadena perpetua por crímenes cometidos en el marco de un genocidio.
Luego de la condena de Etchecolatz, Jorge López fue desaparecido sin dejar rastros, el día
18 de septiembre de 2006, en la ciudad de La Plata.
Durante los largos meses que median desde la desaparición de Jorge Julio López, ni el gobierno nacional ni el gobierno provincial han obtenido ningún éxito en sus pesquisas. Los funcionarios, por su parte, han asegurado su optimismo respecto de una pronta reaparición y la existencia de “progresos substanciales” sin dar a conocer cuáles son esos progresos o en qué se funda su optimismo
[1]. En particular, el Ministro del Interior, Aníbal Fernández, cifró sus mayores expectativas en la intervención de Dios y la Virgen María[2]. En contraposición, la familia del albañil desaparecido reclama al menos “una noticia, por mala que sea” [3]. Esta falta total de avances concretos en la investigación y la aparente desidia con que se la conduce, sumadas al episodio del confuso secuestro de Luis Gerez[4] (en el que la fiscalía interviniente, que abona la hipótesis del autosecuestro[5], sufre fuertes presiones por parte de legisladores provinciales del kirchnerista Frente para la Victoria para que modifique su línea de investigación [6]), han hecho crecer dentro de amplios sectores de la opinión pública la sospecha de que se está ocultando información respecto de estos casos, e inclusive, de que existe una abierta complicidad estatal[7][8].
Por su parte, los Organismos de Derechos Humanos han planteado desde un comienzo que la desaparición de Jorge Julio López involucra a miembros de fuerzas de seguridad retirados y en actividad. Denunciando además la inacción de la Justicia y los diversos órdenes del gobierno para esclarecer el hecho
[9]
El día 8 de enero de 2007 la diputada nacional Nora Ginzburg presentó un proyecto de ley que en su artículo primero solicitaba la conformación de una “comisión bicameral especial destinada a mantener informado al Congreso de la Nación sobre el desarrollo de las investigaciones relacionadas con el secuestro y la desaparición del señor Jorge Julio López y el secuestro y posterior aparición con vida del señor Luis Ángel Gerez, sin que ello importe el desplazamiento de los respectivos órganos naturales a cargo de la investigación.”. El proyecto no avanzó. La diputada, el 15 de febrero, presentó entonces un proyecto de resolución solicitando un pedido de informe al Poder Ejecutivo respecto de los casos de López y Gerez. Por segunda vez su presentación no prosperó.
El
27 de febrero Ginzburg insistió con su proyecto de formación de una comisión bicameral. El presidente de la Cámara de Diputados, Alberto Ballestrini, le denegó su pedido. Consiguió, en cambio, que se tratara su proyecto de pedido de informe al Poder Ejecutivo Nacional. Por 118 votos en contra y solo 47 a favor el proyecto fue rechazado. Todos los diputados del Frente para La Victoria y del Peronismo Federal votaron por la negativa.[[10]].

Hipótesis
La desaparición del albañil hizo arreciar las críticas sobre el régimen de protección de testigos y sobre la falta de recaudos para frustrar amenazas contra su vida y libertad.
Inmediatamente tras su nueva desaparición, el gobierno
bonaerense elevó una recompensa pública de $200.000 para quien brindara información sobre su paradero. Luego esa cifra fue elevada al doble (llegando a la fecha de diciembre de 2007 al millón de pesos). Se lanzaron al aire numerosos avisos televisivos, radiales, en medios gráficos, etcétera dando cuenta del hecho de su desaparición y de su fotografía. Se llegó incluso a enviar mensajes de texto a todos los teléfonos celulares solicitando colaboración para su búsqueda. La Policía Bonaerense movilizó, supuestamente, miles de efectivos para los rastrillajes.
De lo antedicho, se descarta la hipótesis de la desaparición de López causada por un shock traumático que lo habría llevado a extraviarse. Algunas opiniones indican que Jorge Julio López se encontraría muerto, asesinado por grupos de extrema derecha amenazados por sus declaraciones.